Por qué el modo en que se cuentan los casos de COVID-19 no muestra cuántas personas infectadas hay en realidad
En los paÃses con testeo escaso, podrÃa existir un margen enorme entre los casos confirmados y los no identificados. (REUTERS/Baz Ratner) (BAZ RATNER/)A diferencia de los datos de, por ejemplo, u...
En los paÃses con testeo escaso, podrÃa existir un margen enorme entre los casos confirmados y los no identificados. (REUTERS/Baz Ratner) (BAZ RATNER/)
A diferencia de los datos de, por ejemplo, un partido de tenis o de basquet, o de unas elecciones nacionales, la información con que se cuenta para estimar cómo avanza, o cómo se controla, la pandemia del COVID-19 no es tan exacta. Ni siquiera proviene de una muestra representativa, como las encuestas que permiten saber qué marca de refrescos prefieren los consumidores: en general sólo se hacen análisis del nuevo coronavirus en personas que tienen sÃntomas o que estuvieron cerca de alguien infectado, o entre grupos como los trabajadores de la salud o los policÃas, expuestos cotidianamente al contagio. De manera adicional, los distintos paÃses tienen diferentes criterios para contabilizar sus casos y sus muertos.
Eso lleva a una conclusión inquietante: “La cantidad de casos informados de COVID-19 no es un indicador muy útil de nada, excepto que uno sepa algo sobre el modo en que se realizan los análisisâ€, escribió Nate Silver en FiveThirtyEight, el sitio de periodismo de datos que fundó.
“De hecho, en algunos casos los lugares con menor número de casos nominales pueden estar peorâ€, señaló el autor de The Signal and the Noise: Why So Many Predictions Fail — But Some Don’t. “En general, una gran cantidad de análisis se asocia con una infraestructura médica más robusta y una respuesta más hábil del gobierno al coronavirus. Los paÃses que realizan muchas tests también tienden a tener bajas tasas de mortalidadâ€. Ilustró: “Alemania, por ejemplo, que realiza unos 50.000 análisis por dÃa —siete veces más que el Reino Unido— tiene más del doble de casos notificados que el Reino Unido, pero también ha tenido sólo alrededor de un tercio de las muertesâ€.
La cantidad de casos informados de COVID-19 al 9 de abril de 2020, según la herramienta de rastreo de la Universidad Johns Hopkins.Hay otros factores que complican la utilidad de las cifras, y dejan a la ciudadanÃa mirando una serie de números que crece y que, sin el contexto adecuado, se puede malinterpretar. Entre esos factores se destaca la demora de unas dos semanas en la notificación de los datos, ya que ese es el tiempo promedio que el SARS-CoV-2 tarda en causar sÃntomas: cuando se conoce que una persona está infectada, ya pasó 14 dÃas infectando a otras, que a su vez infectaron a otras, y asÃ. La cifra ya no serÃa 1 sino que estarÃa más cerca de 15, debido a la tasa exponencial de contagio.
Pero quizá el problema principal de las estimaciones actuales son las limitaciones materiales para realizar los análisis. Su objetivo no es juntar datos fieles, sino emplear los recursos escasos del sistema de salud —comenzando por el mismo kit de testeo— primero en los enfermos que más lo necesitan. No se está haciendo una suerte de censo o encuesta: se está tratando de evitar la mayor cantidad de muertes posibles.
“Un forense de Indiana quiso saber si el coronavirus habÃa matado a un hombre a principios de marzo, pero dijo que el Departamento de Salud negó un análisis. Los paramédicos de la ciudad de Nueva York dicen que muchos pacientes que murieron en sus casas nunca se hicieron la prueba del coronavirus, aun si mostraban signos inequÃvocos de infección", cito casos The New York Times. De hecho, Nueva York se dispone a revisar sus criterios de clasificación de fallecimientos domiciliarios, ya que se multiplicaron por más de 10: allà el 6 de abril, por ejemplo, hubo 280, según el Departamento de Bomberos, pero la cifra promedio es de 25, informó NPR.
Con dos semanas de incubación, un crecimiento exponencial y una alta tasa de infectados sin sÃntomas, el COVID-19 es muy difÃcil de rastrear en estadÃsticas. (REUTERS/Stoyan Nenov) (STOYAN NENOV/)Siguió el Times: “En Virginia, el director de una funeraria preparó los restos de tres personas después de que los trabajadores de la salud le advirtieran que todas habÃan dado positivo en el test del coronavirus; sin embargo, sólo uno de los tres lo tenÃa anotado en el certificado de defunción. En todo Estados Unidos, aunque las muertes por coronavirus se registran en cifras aterradoras —muchos cientos cada dÃa— la cantidad verdadera es probablemente mucho mayorâ€.
En realidad eso sucede probablemente en la mayorÃa de los paÃses. FiveThirtyEight hizo una proyección del mejor y el peor escenario en los Estados Unidos y encontró que la cantidad de casos detectados podrÃa ser entre dos y 100 veces inferior a la real. Y un trabajo de Imperial College London calculó que la cifra real de personas infectadas por el coronavius al 30 de marzo en el Reino Unido podrÃa oscilar entre 800.000 y 3,7 millones, mientras que las estadÃsticas oficiales hablaban de 22.141 ese dÃa.
Las variaciones —desde capacidad de testeo hasta criterios con que se extienden los certificados de defunción— hacen que cualquier análisis pueda errar gravemente. “O peor aun, podrÃa orientarse en la dirección opuesta a lo que realmente sucede. Un paÃs en el que el número de casos aumenta porque hace más análisis, por ejemplo, podrÃa en realidad estar controlando su epidemia. En cambio, en un paÃs donde el número de nuevos casos informados baja la situación podrÃa estar empeorando, bien porque su sistema está abrumado o bien porque disminuye la cantidad de pruebas por razones de relaciones públicasâ€, mostró Silver.
La curva de estimaciones de los EEUU al 9 de abril de 2020, según el proyecto covid19.healthdata.orgInclusive las comparaciones entre paÃses, que permitirÃan cambios de estrategias polÃticas claves para la salud de una comunidad, pierden solidez. Según el mismo estudio de Imperial College London, al inferir la cifra real de contagiados (con o sÃn sÃntomas) a partir del número de muertes identificadas se obtiene un margen de diferencia de unas 20 veces entre, por ejemplo, los paÃses que hacen un mejor trabajo sanitario, como Noruega, y uno peor, como el Reino Unido.
Silver lo puso en números: “Eso significa, por ejemplo, que en un paÃs que reporta 1.000 casos de COVID-19, podrÃa haber en realidad 5.000 personas infectadas, y que en otro paÃs que reporta 1.000 casos, ¡podrÃa haber 100.000!â€.
Más allá de la diferente voluntad polÃtica de distintos gobierno, la matemática de una pandemia no es sencilla. “TodavÃa discutimos la cantidad de muertes de la gripe española de 1918″, dijo a The New York Times Stéphane Helleringer, profesor de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins. “PodrÃa llevar mucho tiempo", agregó, sobre la posibilidad de tener cifras confiables sobre el COVID-19. “No se trata solo de que los datos sean caóticos, sino también de que los efectos de una pandemia son muy complejosâ€.
Por las variaciones en la gestión de salud pública, un paÃs que reporta 1.000 casos de COVID-19, podrÃa tener en realidad entre 5.000 y 100.000 personas infectadas. (REUTERS/Stefan Jeremiah) (Stefan Jeremiah/)FiveThirtyEight analizó en detalle algunas de esas complejidades. “El número más importante en cualquier modelo epidemiológico es R, o la media de reproducción, que es la cantidad de personas a las que alguien infectado transmite la enfermedad hacia la siguiente generación†del virus, que se ha estimado se crea cada cinco dÃas en el caso del SARS-CoV-2. “Por ejemplo, si una enfermedad tiene una R de 3, significa que cada persona infectada la transmite a otras tres. AsÃ, un caso inicial se convierte en tres personas recién infectadas, que se convierte en nueve personas, que se convierte en 27 personas, que se convierte en 81 personas, y asà sucesivamenteâ€.
Hay una R básica y una R efectiva, ya que en algunos lugares —un crucero, el metro de Nueva York, un hogar de ancianos— la concentración de población o las caracterÃsticas particulares del grupo hacen que la tasa efectiva varÃe en relación a la general. Pero en todo caso el objetivo es siempre lograr que R sea menor que 1, “lo que significa que una enfermedad comienza a extinguirse en una poblaciónâ€, interpretó Silver.
Para mostrar hasta qué punto puede variar el curso de una pandemia como la actual, imaginó tres escenarios. Si bien la tasa de reproducción que la Organización Mundial de la Salud otorgó a este coronavirus es de entre 2 y 2,5, otras fuentes —Imperial College London entre ellas— calcularon una R peor, de 3. Silver tomó 2,6 como criterio y emprendió sus cálculos.
Son tantas las muertes en España que un edificio desocupado de la "Ciudad de la Justicia" en Madrid se recicló como morgue temporaria.(D.SINOVA / COMUNIDAD DE MADRID / AFP) (D.SINOVA/)Si nada se hace, ese es el crecimiento de la pandemia: por cada 100 infectados habrá 260, que infectarán a 676, que infectarán a 1.757, que infectarán a 4.570 y asÃ...
Luego calculó el impacto de algunas medidas: los comercios cierran, la gente que puede trabaja desde su casa, se cancelan los eventos públicos y las reuniones de muchas personas, se evitan los contactos innecesarios y en general se tiene más cuidado: R cae a 1,4 en ese caso.
Por último, en un cierre al estilo de Wuhan (la ciudad china donde comenzó el brote) o una cuarentena obligatoria, la tasa de reproducción llega por fin debajo de 1: R es igual a 0,7, calculó Silver. “Es decir que la enfermedad comienza a desaparecerâ€.
Muchos elementos generan desacuerdos sobre estos cálculos, advirtió: desde la efectividad de las distintas medidas hasta la cantidad de personas asintomáticas (que se estima podrÃa llegar hasta un 30% de los casos de COVID-19), pasando por el tiempo que se tarda en lograr en la vida real que a alguien se le haga el análisis hasta la falibilidad de los kits de testeo, que en algunos lugares fue grande.
Hace pocos dÃas la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos autorizó el uso de emergencia de una prueba de coronavirus que busca anticuerpos en la sangre, en lugar del hisopado que recoge partÃculas del virus de la nariz o la garganta. El fin es mejorar las estimaciones (esa serologÃa puede identificar si alguien se contagió en el pasado aun si no mostró sÃntomas) y reducir el margen entre los casos confirmados y los casos no identificados.
Más allá de la diferente voluntad polÃtica de distintos gobierno, la matemática de una pandemia no es sencilla. (REUTERS/Tatyana Makeyeva) (TATYANA MAKEYEVA/)También el Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de ese paÃs intentó aportar a una mejor recolección de datos al indicar que el COVID-19 “se deberÃa informar en los certificados de defunción de todos los fallecidos en los cuales la enfermedad causó o se presume causó o que contribuyó a su muerteâ€.
Por ahora, un recuento preciso de las vÃctimas de la pandemia parece difÃcil. "En los Estados Unidos realmente solo estamos viendo la punta del iceberg, y mucho tiene que ver con los análisis que tenemos disponibles†dijo a CNN Panagis Galiatsatos, médico de cuidados intensivos respiratorios que trabaja en el Centro Médico Bayview de Johns Hopkins.
En el plano internacional sucede algo similar, coincidió Bharat Pankhania, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Exeter en el Reino Unido: “En los paÃses con testeo escaso, podrÃa existir un margen enorme entre los casos confirmados y los no identificadosâ€. Es que el virus hace eso que los virus hacen, subrayó: “Es altamente transmisible, infeccioso y capaz de causar enfermedad. Asà que podemos esperar un trastorno global importante que dure mucho tiempo, y es mejor decirlo ahoraâ€.
MÃS SOBRE ESTE TEMA:
El coronavirus mató en Italia a más de 100 médicos: “Es una tragediaâ€
