Confinamientos y caÃda de emisiones no frenarán cambio climático
(Bloomberg) -- Es un momento difÃcil para descifrar qué significa el cierre económico en curso para el calentamiento global. Los niveles de dióxido de carbono siempre disminuyen durante ...
(Bloomberg) -- Es un momento difÃcil para descifrar qué significa el cierre económico en curso para el calentamiento global. Los niveles de dióxido de carbono siempre disminuyen durante la primavera y el verano en el hemisferio norte, ya que las plantas hambrientas absorben el gas de efecto invernadero primario. Este efecto estacional se produce mientras los confinamientos por la pandemia impiden que miles de millones de personas conduzcan y trabajen, lo que reduce el uso de combustibles fósiles y las emisiones de dióxido de carbono.
“Si continuamos asà durante meses, en lugar de semanas, veremos una caÃda en las emisiones de carbono que no hemos visto en mi vidaâ€, asegura Rob Jackson, profesor de la Universidad de Stanford y presidente de Global Carbon Project. “Y probablemente desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Ahà es a donde nos dirigimosâ€.
Pero incluso una disminución sostenida de nuevas emisiones este año, en un escenario en el que el colapso económico en curso es más grave que la recesión de 2008, tendrÃa poco impacto en el nivel de COâ‚‚ en la atmósfera. De hecho, los niveles de COâ‚‚ seguramente continuarán aumentando.
Los rastreadores principales de concentraciones de COâ‚‚ atmosférico muestran un giro constante y mecánico del ciclo de carbono de la Tierra. El número aumenta con el tiempo, pero cae ligeramente bajo la influencia estacional. Los cientÃficos miden la concentración de COâ‚‚ de la atmósfera en partes por millón, o ppm. En este momento, el COâ‚‚ constituye aproximadamente 415 ppm de la atmósfera. Eso es más que las 280 ppm en el siglo XVIII, antes de la industrialización. Cuanto más alto es el recuento de COâ‚‚, más peligroso se vuelve el cambio climático.
Estas lecturas de concentración de COâ‚‚ –lo que permanece en la atmósfera a largo plazo– son diferentes de las emisiones de COâ‚‚, o la cantidad de gas que sale de centrales eléctricas, vehÃculos y otras fuentes de contaminación. Lo que sabemos sobre el impacto de la pandemia en las emisiones globales es incompleto, con estimaciones aproximadas de algunos de los primeros paÃses afectados. No mucho después de que China comenzara a cerrar la actividad económica debido a la COVID-19, los analistas comenzaron a estimar cuánta contaminación climática se evitarÃa debido a las cuarentenas. La conclusión hasta ahora: alrededor del 25%, y solo temporalmente.
El colapso de las emisiones se ha movido por todo el mundo con el nuevo coronavirus. En las últimas dos semanas, los analistas de BloombergNEF descubrieron que la demanda de electricidad es un 17% inferior a lo normal en el Reino Unido, un 23% más baja en Italia y un 15% menos en la ciudad de Nueva York. La contaminación del aire en el Noreste de EE.UU. cayó 30% en marzo. La Agencia de Información de EnergÃa de EE.UU. pronostica que las emisiones de automóviles, plantas de energÃa y otras fuentes pueden ser un sorprendente 7.5% este año a causa de las personas refugiadas en sus hogares.
Estas vistas instantáneas de sectores individuales dentro de paÃses individuales no pueden sumarse, por el momento, a una declaración global sobre la cantidad de emisiones de COâ‚‚ de 2020 que terminarán perdurando en la atmósfera. Ver los niveles de COâ‚‚ subir y bajar, con el impacto de la pandemia solapando la variación estacional normal, solo explica parte de esta incertidumbre.
La mayorÃa de COâ‚‚ emitido por las personas cada año no se queda en la atmósfera. Solo el 45% permanece en el aire, aproximadamente el 30% va a los ecosistemas terrestres y otro 25% se hunde en los océanos. TodavÃa hay aleatoriedad en la cantidad de emisiones anuales que terminan en la atmósfera, lo que depende no solo de la contaminación, sino de qué tan bien o mal las está absorbiendo el resto del planeta. Los cientÃficos están cada vez más preocupados de que los bosques tropicales estén perdiendo su capacidad de absorber tanto COâ‚‚ como lo han hecho en el pasado.
La ayuda rutinaria de la tierra y el mar hace que sea muy difÃcil saber cómo terminará el año en emisiones, incluso cuando los primeros tres meses parecen tener una contaminación más baja de lo normal. Solo una caÃda sostenida durante un año en las emisiones globales de aproximadamente 10% se notarÃa claramente en las concentraciones de COâ‚‚, según Ralph Keeling, un geoquÃmico de Scripps Institution of Oceanography. Incluso los cataclismos económicos anteriores, como la crisis financiera de 2008 y el colapso de la Unión Soviética, no han aparecido en las lecturas de COâ‚‚ tomadas en Mauna Loa de Hawái, que comenzó a llevar registros en 1958.
El recuento de COâ‚‚ ha aumentado en un promedio de casi 2,5 ppm por año desde 2010. Incluso un recorte significativo en las emisiones a partir de 2020 no harÃa mucho para acabar con esta dinámica. Pierre Friedlingstein, de la Universidad de Exeter, estima que una caÃda de 10% en las emisiones anuales todavÃa se traducirÃa en un aumento de 2 ppm en el recuento de COâ‚‚.
Keeling compara la contaminación climática con el agua que fluye hacia una bañera. Si comienza a fluir menos agua, es más fácil notarlo por la disminución de la fuerza en el grifo que por el aumento más lento en la bañera. Con el COâ‚‚, es más fácil notar la caÃda de emisiones de fábricas, ciudades o incluso paÃses enteros que detectar una disminución en la atmósfera.
Nota Original:Global Lockdown and Falling Emissions Won’t Slow Climate Change
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