El Presidente, el Grupo de Puebla y el costo de la confrontación
El presidente Fernández volvió a incursionar en polÃtica exterior. La participación en la reunión virtual del Grupo de Puebla, cuyo coordinador es Marco Ominami, en un momento crÃtico para Am...
El presidente Fernández volvió a incursionar en polÃtica exterior. La participación en la reunión virtual del Grupo de Puebla, cuyo coordinador es Marco Ominami, en un momento crÃtico para América Latina junto con 11 ex presidentes hoy dirigentes opositores a los gobiernos constituidos ratifica la posición sostenida durante la campaña electoral y también durante el perÃodo previo al 10 de diciembre. El Grupo de Puebla reúne a polÃticos autotitulados progresistas en contraposición a los gobiernos de la región que integran el Grupo de Lima.
La participación del presidente Fernández complementa las declaraciones efectuadas al diario Perfil, donde insistió en sus crÃticas a Donald Trump y a Jair Bolsonaro por el manejo de la pandemia del coronavirus. El Presidente se hizo eco de las crÃticas a Trump sin tomar en cuenta el año electoral por haber minimizado las consecuencias del contagio e incursionó otra vez en la polÃtica interna de Brasil, donde Bolsonaro se opone a declarar la cuarentena.
Los Estados Unidos, y en especial el Estado de Nueva York, están atravesando un momento grave por el número de contagios y la elevada cantidad de fallecimientos que representan el 50% del total del paÃs. Estados Unidos fue uno de los primeros paÃses que prohibió el ingreso de viajeros que hubieran estado en China en las dos semanas previas, con excepción de los nacionales, y suspendió los vuelos entre los dos paÃses el 31 de enero y de los paÃses miembros de Schengen cuando habÃa 1135 casos y 38 muertos el 12 de marzo. El número de viajeros entre China y los Estados Unidos fue de 8,5 millones en 2018. La OMS y China rechazaron en su momento las decisiones de Estados Unidos por inefectivas y desmesuradas. Todo hubiera sido mejor si la suspensión hubiera sido dispuesta el 1 de enero; la Argentina tomó las primeras medidas el 13 de marzo.
Estados Unidos es un paÃs federal y cada Estado tiene la facultad de tomar sus propias regulaciones sanitarias, incluyendo la cuarentena. Las posibilidades de Gobierno Federal de avanzar sobre la soberanÃa de los Estados son limitadas porque existe una clara diferencia sobre el respeto a las instituciones, los derechos individuales y la diversidad polÃtica. No serÃa posible imaginar una situación donde el Congreso cediera su potestad al Gobierno Central porque violarÃa el principio básico de la división y equilibrio entre los poderes abriendo las puertas al autoritarismo.
Los parámetros ideológicos en épocas de crisis suelen sufrir mutaciones como resultado de las necesidades de imaginar respuestas. El Congreso de los Estados Unidos aprobó en tiempos mÃnimos un paquete de emergencia que aumentará el endeudamiento de 2,3 billones de dólares que incluye el aumento de la participación en la lÃnea de crédito NAB del FMI que permitirá incrementar la capacidad del organismo de prestar hasta 1 billón destinado a los paÃses en desarrollo para enfrentar la falta de recursos ante la crisis sanitaria. La reducción de la tasa de interés y la polÃtica de swaps implementada por la FED también tiene el propósito de aliviar la iliquidez en el mercado internacional.
La obsesión de construir un liderazgo regional quizás presionado por el entorno que necesita de un referente puede empañar la capacidad de los análisis objetivos. La situación en los Estados Unidos es similar a la enfrentada por España, Italia y Francia, que no merecieron los mismos calificativos por una mayor empatÃa y porque tampoco encuentran tanto eco como una crÃtica al singular personaje de la Casa Blanca. El Gobierno pareciera acentuar los desacuerdos con los Estados Unidos a diferencia de los esfuerzos desplegados en diciembre por el embajador Argüello para mostrar una sintonÃa entre ambos.
La prolongación de la crisis sanitaria agravará las posibilidades de una recuperación económica que requerirá, como dijo el Presidente, de una importante ayuda financiera para evitar llevar la pobreza a niveles insostenibles con la paz social. No existen muchas fuentes para lograr un apoyo para la reconstrucción en un mundo que también necesitará encontrar instrumentos para responder a las demandas sociales. La confrontación sirve en la oposición representada en el Grupo de Puebla, pero no cuando se necesita gobernar.
El autor es Licenciado en EconomÃa PolÃtica (UBA), Master in Economics (University of Boston) y fue embajador argentino en Tailandia. Es Miembro Consultor del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI)
