El dramático relato de un futbolista que sobrevivió al coronavirus: “Cada vez que me dormÃa, dejaba de respirarâ€
Kamal Mustafa, de 28 años, aún no fue dado de alta pero espera que esto suceda en los próximos dÃasActualmente en Suecia se han registrado poco más de 12.500 casos de coronavirus y ya han muer...
Kamal Mustafa, de 28 años, aún no fue dado de alta pero espera que esto suceda en los próximos dÃas
Actualmente en Suecia se han registrado poco más de 12.500 casos de coronavirus y ya han muerto 1.333 personas, pero a pesar de este panorama el gobierno no ha decretado el aislamiento obligatorio, aunque sà se han suspendido todo tipo de actividades masivas, para evitar la propagación del Covid-19.
Uno de los casos que se ha conocido es el del futbolista Kamal Mustafa que juega en el IK Oddevold, club de la tercera división de su paÃs, y que tuvo algunas convocatorias a la selección en categorÃas juveniles. El mediocampista dialogó con el sitio Goteborgs-Posten y relató paso a paso como fue que comenzaron los sÃntomas y cuál fue su experiencia durante la peor parte de su internación.
El jugador de 28 años empezó a manifestar sÃntomas (pérdida de olfato e inflamación de garganta) sobre finales de marzo y decidió aislarse, pero con el correr de los dÃas su situación empeoró. El 3 de abril decidió llamar a emergencias porque la fiebre no le bajaba: “Alguien en el teléfono me hablaba constantemente hasta que llegaron. No tengo idea de lo que hablamos. De repente (los médicos) se quedaron allà con trajes protectores sobre mÃ. Lo único que recuerdo es que me coloqué una máscara facial y una capucha sobre la cara para no infectar a nadie. Fue entonces cuando el infierno comenzó de verdad".
Mustafa fue hospitalizado de inmediato y era controlado constantemente para ver la evolución de la enfermedad en su cuerpo: “Solo recuerdo querer arrancarme la piel porque tenÃa mucho calor. Las enfermeras me revisaban cada hora. Nunca he recibido tantas jeringas en toda mi vida, estaba tan enfermo...â€.
Asà se encuentra hoy en dÃa el sueco Kamal MustafaComo la temperatura no descendÃa de los 40°, fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos del Hospital Mölndal. Fue allà donde recuperó un poco el sentido y comenzó a observar el lugar en el que estaba, pero al analizar el panorama sólo sumó preocupación a su mente: “Miré a la derecha, donde la gente usaba respiradores. Miré a la izquierda; lo mismo. Fue entonces cuando entré el pánico. Por lo general, nunca tengo miedo de nada, pero esa sensación cuando entré por la puerta y vi a todas estas personas, médicos y enfermeras, es lo más aterrador que he experimentado en toda mi vida".
Unos minutos antes de que lo anestesiaran, sucedió algo que describió como un milagro: el pulso se estabilizó y la fiebre bajó. Sin embargo, se topó con un problema que jamás imaginó que sufrirÃa: “Me dieron pastillas para dormir pero no funcionaron. Cada vez que cerraba los ojos me sentÃa dormido, pero el problema era que cada vez que me dormÃa dejaba de respirar. No sabÃa si podÃa respirar con la boca o la nariz. Y luego tuve un ataque de tos que me hizo despertar de inmediato. Continuaba todo el tiempo. Al final no me atrevà a dormir. Me quedé inmóvil solo para mantenerme despierto". Fueron tres dÃas los que estuvo sin dormir.
Actualmente Mustafa sigue internado, pero su situación ya no es tan grave, aunque sigue con respirador. Es asà que pudo brindar esta entrevista en la que aprovechó para agradecer el trabajo de los especialistas, quienes no sólo le salvaron la vida, sino que también lo apoyaron psicológicamente.
“Han entrado, se sentaron conmigo cuando tenÃa miedo y hablaron porque notaron que habÃa golpeado una pared de ladrillos mentalmente. Se sentaron conmigo con sus trajes protectores y sudaban por horas. Me echaron agua frÃa cuando sudaba. Me han dado un suave masaje para curar el dolor en mi espalda. Han hecho todo por mÃâ€.
El ejemplo de Mustafa sirve para concientizar a la población, ya que el joven de 28 años asegura que nunca ha fumado, que apenas ha estado enfermo y que nunca ha estado en mejor forma fÃsica que ahora. Sin embargo, la pasó realmente mal y temió por su vida.
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