Un llamado a la unidad nacional
La Argentina y el mundo no sufrían semejante crisis económica y social desde la Gran Depresión de 1929.Esta situación límite hace imperioso tener acciones para el logro de la unión nac...
La Argentina y el mundo no sufrían semejante crisis económica y social desde la Gran Depresión de 1929.
Esta situación límite hace imperioso tener acciones para el logro de la unión nacional, sanar el tejido social dañado y organizar la voluntad de los mejores recursos humanos y la inteligente gestión de todos los recursos administrativos.
Será necesario para ese fin acordar el método más efectivo en un proceso de diálogo nacional, que incluya a las fuerzas políticas, organizaciones de la sociedad civil, confesiones religiosas y el aporte de aquellos ciudadanos expertos, reconocidos y comprometidos en sus respectivos campos de acción.
Se constituyen mesas de diálogo facilitadas con el método de Adam Kahane y aplicado en Sudáfrica y en nuestro país con el diálogo argentino convocado durante el 2002 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Iglesia Católica y el Gobierno. Las etapas a seguir:
-El Presidente de la Nación con apoyo de los partidos políticos parlamentarios, deciden llamar al diálogo nacional.
-Las organizaciones de la sociedad civil, mediante consenso, identifican 25 ciudadanos ejemplares para que representen al sector, sumando cinco dirigentes políticos. Esto conforma la mesa superior del diálogo nacional para la planificación de un escenario futuro a cinco años aplicando prospectiva estratégica. Así se constituye como el necesario vértice superior de la pirámide del diálogo. Las distintas confesiones religiosas serán debidamente invitadas a participar como partes o veedores y para proponer temas.
-La mesa superior acuerda los temas básicos a ser tratados en las mesas temáticas especiales, integradas por los mejores expertos según su especialidad; y cómo se aplicará la metodología mencionada.
-En cada mesa temática se analiza el pasado, el presente y las distintas soluciones propuestas en no menos de los cinco años futuros.
-Los sugeridos en las mesas temáticas: proyectos económicos a desarrollar durante 5 años en cada actividad; inflación y precios a alcanzar; un ambicioso plan de exportaciones; política monetaria, cambiaria, fiscal y laboral, acordes para posibilitar el cumplimiento de las metas que se establezcan. Y finalmente: el planteo de una renovación en la actividad política tanto de hombres como gradualmente también de su formación, a la usanza de algunas fundaciones alemanes que respaldan a sus respectivos partidos políticos.
-La mesa superior elige un comité ejecutivo que supervisa el funcionamiento efectivo de la labor a desarrollar en las mesas temáticas.
-Se crean comités particulares que informan en cada actividad el cumplimiento de las metas definidas en cada mesa temática.
-Todo el proceso de diálogo no debería exceder un plazo mayor de dos meses.
-Se aclara que el llamado a la unidad nacional será decidido por el gobierno nacional, oficialismo más oposición, y que la participación de la sociedad civil, de los expertos y las confesiones religiosas es el modo adecuado para contribuir al proyecto.
Nada impide que la convocatoria se realice incluso antes del fin de la pandemia, llamando a la unidad nacional como algo excepcional, tanto como lo es la hora presente y el desafío del día después.
El autor es abogado, representante de organizaciones de la sociedad civil y ex presidente de la Mesa de Justicia del Dialogo Argentino (2002-2003)
