Las once tesis “urgentes†para educar a distancia, según los especialistas
Con las clases suspendidas en el paÃs desde el 16 de marzo, la educación debió dar un giro repentino hacia la distancia. Tanto por medios digitales como analógicos, los maestros intentan sosten...
Con las clases suspendidas en el paÃs desde el 16 de marzo, la educación debió dar un giro repentino hacia la distancia. Tanto por medios digitales como analógicos, los maestros intentan sostener el vÃnculo pedagógico con sus alumnos, pero en el medio surgen dificultades: la carencia de recursos, el agobio de la comunidad, el tiempo que los padres les pueden dedicar a sus hijos.
En ese contexto, Pansophia Project, un colectivo de pensamiento, experimentación, investigación y formación dedicado a comprender los procesos de disrupción creativa, elaboró un documento titulado “Once tesis urgentes para una pedagogÃa del contra-aislamientoâ€. En el manifiesto participaron los especialistas MarÃa Eugenia Arias, Mayra Botta, Delfina Campetella, MarÃa Laura Carrasco, Cristina Carriego, Agustina Lenzi, Mariano Narodowski, Emiliano Pereiro y Gustavo Romero.
A continuación, el texto completo:
1. Las enseñanzas del COVID-19
Si el mismo virus se hubiera desatado hace 20 años, -y sabemos que 20 años no es nada -el COVID-99 nos hubiera encontrado en cuarentenas con radio, TV por cable, conexiones a internet mayormente por vÃa telefónica (para la minorÃa conectada) y celulares de tapita. Sin plataformas, sin redes sociales, sin videos on demand, sin series por streaming ni videollamadas y con una web que apenas despertaba.
2. La pedagogÃa es lo contrario del aislamiento
La pedagogÃa moderna es una disciplina surgida hace cuatro siglos para intentar educar de la mejor manera posible a la mayor cantidad posible de la población infantil y juvenil: la escuela fue el medio ideal para llevar a cabo ambos objetivos. La mirada pansophiana, de la que nos sentimos tributarios, postulaba que todo el saber humano debe ser para todos los seres humanos.
3. La casa es lo contrario de la escuela
Una escuela es muy diferente a una casa o a una familia. Una escuela es una organización compleja, conducida por educadores especializados que viven de ese trabajo. Un ámbito al que se debe asistir obligatoriamente en dÃas y horas socialmente pautados y para aprender un conjunto de saberes comunes a toda la población. Las escuelas están reguladas –y en su gran mayorÃa financiadas- por el Estado.
4. De nada sirve pretender normalidad frente al encierro
Frente al encierro, nuestra respuesta inicial fue performativa y eficientista. El desconcierto inicial se manifestó en hiperactividad y se tradujo en agobio. Quisimos darle naturalidad a una normalidad tambaleante sin considerar que estamos frente a un escenario de emergencia, que conforma una interrupción en sà mismo.
5. El aislamiento profundiza las desigualdades que las escuelas no habÃan podido resolver
La escuela es la tecnologÃa de distribución del conocimiento con el mayor potencial igualitario de la historia de la humanidad. Gracias a ella, la población que durante milenios fue excluida del conocimiento pudo acceder a la palabra escrita y a través de ella a leer el mundo e interpretarlo cientÃficamente.
A pesar de sus enormes logros, la escuela no consiguió llegar a todos e incluso el acceso al conocimiento no escapó a los procesos más generales de segregación y desigualdad.
6. El teletrabajo docente no es trasladar la escuela a la casa del docente
El teletrabajo es la forma de organizar y realizar trabajo a distancia mediante el uso de tecnologÃas de información y comunicación. Adaptar el trabajo docente a esta modalidad implica una transformación profunda: no solo se debe cambiar el medio sino el tipo de educación que se estructura, que abandona lo presencial y se organiza a distancia y requiere modificaciones pedagógicas y didácticas.
7. La tecnologÃa ayuda, el solucionismo tecnológico embrutece
Solucionismo tecnológico es la creencia de que todos los problemas tienen soluciones; que todas las soluciones son beneficiosas y que, en general, son de naturaleza tecnológica.
El solucionismo embrutece cuando damos una respuesta allà donde solo hay preguntas: ¿Soluciona la tecnologÃa los problemas educacionales que plantea el aislamiento? O, en todo caso, ¿en qué situaciones y en qué medida lo hace?
8. Construir la continuidad educativa por otros medios (y con otros tiempos)
La edad del alumno, el nivel educativo y el contenido a enseñar presentan dificultades que la escuela -a su manera- resolvió hace dos siglos: salones de clase, horarios de clase, diseños curriculares, recreos y evaluaciones pero que sin escuela se tornan ilusorios. A medida que la edad de los alumnos desciende los estudiantes necesitan cada vez más el apoyo de un adulto por lo que los problemas en el hogar se agudizan: a menor autonomÃa, menor probabilidad de no depender de una escuela (aunque esto con los adolescentes adquiere otra connotación).
9. La prioridad es priorizar y es fundamental volver a los fundamentos
Los tiempos del aislamiento son diferentes y nos obligan a despegarnos del cronograma escolar y pensar de otro modo la enseñanza empezando por el principio: qué vamos a hacer y cómo lo vamos a hacer una vez que rechazamos la idea de hacer, hacer y hacer por hacer.
Priorizar contenidos y experiencias parece menos ambicioso, pero más realista que darle continuidad a aquello que ya no está. Priorizar significa construir criterios de relevancia entre disciplinas, contenidos y saberes, pero también lo relativo al vÃnculo con los alumnos y entre ellos.
10. Construir un proyecto flexible, realista y pansophiano
La presencia de la voz, la escritura y hasta de la imagen de la pantalla, pero sin el cuerpo presente, sin la mirada del otro, constituye un desafÃo singular en el que la cosmética de la simulación debe dejar paso a un enfoque flexible y realista que permita seguir educando en el contra-aislamiento
Estamos huérfanos de instrucciones y perdimos la lÃnea de certezas que apenas se delineaba en cada escuela. Y esto no porque gobiernos, organismos internacionales y especialistas se hayan llamado a silencio sino porque nadie tiene instrucciones para dar. Una vez más, nadie educó al educador y los educadores tienen que proyectar por sà mismos
11. Cuando la experiencia no alcanza hay que pensar el presente
No hay recetas para lo nuevo. No hay pociones mágicas. En el contra-aislamiento está todo por pensarse y todo por hacerse, pero no cualquier cosa.
La educación es la posibilidad del pensamiento.
El pensamiento es el virus que debemos contagiarnos.
