Medio siglo de “Let It Beâ€: historia del final amargo y extraordinario de los Beatles
EL 30 de enero de 1969 Los Beatles aparecieron sobre la terraza del edificio de oficinas de Apple, su sello discográfico, en el número de 3 de Savile Row, en pleno centro de Londres (Foto: Apple Rec...
EL 30 de enero de 1969 Los Beatles aparecieron sobre la terraza del edificio de oficinas de Apple, su sello discográfico, en el número de 3 de Savile Row, en pleno centro de Londres (Foto: Apple Records)
El ego. De eso habla la última canción que grabaron The Beatles el 3 de enero de 1970. I Me Mine es la visión de George Harrison sobre cómo las individualidades de cada uno de sus integrantes destruyeron al grupo. Para ese momento, John Lennon ya habÃa anunciado a sus compañeros que los abandonaba, por lo que no participó de ese registro final. Completamente desgastados, el último aliento de George, Paul y Ringo no superó el minuto y medio de duración, la extensión que necesitaba el director Michael Lindsay-Hogg para una secuencia de Let It Be, el documental que iba a mostrar la cocina de un nuevo álbum y terminó desnudando sus miserias.
El guitarrista compuso este pequeño vals en medio de la grabación de Get Back, el proyecto en el que se habÃan embarcado a principios de 1969. Se lo mostró a Ringo, casi en secreto, pero Lindsay-Hogg consideró que era ideal para musicalizar una escena en la que Lennon y Yoko Ono bailan. Harrison escribió I Me Mine cuando el ego ya habÃa creado una grieta entre los cuatro. Paul habÃa tomado el control y pretendÃa que los demás tocaran exactamente lo que él les exigÃa, John estaba cada vez más absorto en su nueva relación sentimental (y artÃstica), George luchaba por imponer sus canciones y Starr pensaba en su carrera como actor (de hecho, empezó la filmación de la pelÃcula The Magic Christian poco después de terminar las sesiones).
La grabación del Ãlbum Blanco marcó un punto de inflexión en la relación de The Beatles. A pesar de que muchas de las canciones habÃan sido escritas y ensayadas en un ambiente distendido en la India y en la casa de Harrison, en el estudio cada integrante trabajó individualmente y cuando estaban juntos el ambiente era tan tenso que Ringo renunció sintiendo que estaba tocando mal y que era ignorado por los demás. Se fue de vacaciones y a su regreso fue recibido por sus compañeros con la baterÃa cubierta de flores.
The Beatles, en el estudio grabando el Album BlancoSus diferencias estaban saliendo a la superficie y en público era cada vez más común verlos por separado. El simple de Navidad que editaron para sus fans en 1968, por ejemplo, fue el primero que no hicieron en conjunto. A pesar de que su relación se estaba resquebrajando, McCartney, casi inmediatamente después de haber terminado el Ãlbum Blanco, impulsó al cuarteto de Liverpool hacia su siguiente disco.
El concepto de Get Back era el de volver a las raÃces y capturar las canciones en crudo, sin sobregrabaciones ni instrumentaciones adicionales. Tras años de experimentar con técnicas de grabación inéditas, este trabajo iba a tener un sonido “honestoâ€, como ellos mismos lo definieron. “Esta vez no queremos nada de tu producción de porquerÃaâ€, le dijo Lennon a George Martin, clavándole un puñal al mayor responsable de la revolución que hicieron The Beatles en la forma de hacer música.
Paul pensaba que volver a tocar los cuatro en el mismo espacio y sentir la energÃa de la interpretación en vivo iba a fortalecer su relación. La banda habÃa abandonado los shows en 1966 y eso, según él, debilitó la quÃmica que habÃa entre ellos. De hecho, Macca era el principal promotor de su regreso a los escenarios. Sin embargo, esta consigna que se habÃan autoimpuesto de grabar las canciones como si estuvieran tocando frente a una audiencia implicaba una dificultad extra, ya que al no permitirse la posibilidad de hacer correcciones en un proceso de edición posterior, su interpretación debÃa ser perfecta. Para lograrlo, tenÃan que pasar horas y horas tocando lo mismo. Martin recuerda en Anthology lo tedioso que fue este proceso que, más que unirlos, aceleró su desgaste.
La otra arista que tenÃa Get Back era la realización de un documental que, tras mostrar los incesantes ensayos, culminarÃa con un gran concierto en el que la banda darÃa a conocer al público sus nuevas canciones. La idea de ver a The Beatles dándole forma a sus composiciones resultaba tentador para cualquier fan, más si el objetivo final era que las tocaran en un recital, y era la oportunidad que tenÃan de reivindicarse en la industria cinematográfica tras el fracaso de la pelÃcula Magical Mystery Tour.
Los ensayos comenzaron en los estudios de Twickenham, donde habÃan filmado A Hard Day’s Night y Help!. El espacio era frÃo y no ofrecÃa las condiciones necesarias para el proceso creativo, por lo que se sintieron incómodos desde el comienzo. Además, acostumbrados a trabajar durante la noche, les resultaba difÃcil presentarse en el set en horario diurno. Las tensiones que habÃa entre ellos, sumadas al clima en el que estaban ensayando, crearon una atmósfera hostil e insoportable. “No se puede hacer música a las ocho de la mañana en un lugar extraño, con gente filmándote todo el tiempoâ€, se quejarÃa Lennon más tarde.
No habÃa un guión preparado sino que la consigna del director Michael Lindsay-Hogg era filmar todo el tiempo lo que sucedÃa. No tardó en aparecer una discusión, que quedó inmortalizada en la pelÃcula, entre Paul y George. “Estoy tratando de ayudarte, pero siempre noto que te irritoâ€, le dijo el primero. A lo que el segundo le contestó irónicamente: “No, no me estás molestando. La verdad es que no me importa. Tocaré lo que quieras que toque, o no tocaré nada si eso es lo que querésâ€. No era la primera vez que Paul le decÃa a George cómo debÃa tocar la guitarra. Pero lo peor de todo era que sus canciones no estaban siendo bien recibidas por los demás. Harrison venÃa de pasar unas semanas en los Estados Unidos zapando con Bob Dylan y hasta compuso una canción con él (I’d Have You Anytime que serÃa incluida en su debut solista All Things Must Pass), por lo que no iba a permitir que Lennon y McCartney lo siguieran relegando. El compositor más importante de su generación lo habÃa tratado como un par, mientras que ellos dos siempre lo habÃan dejado afuera del proceso creativo. Por eso, tras otra fuerte pelea, esta vez con John, el guitarrista dejó el grupo.
Cómo se hizo Let it be (Infobae)Lennon, por su parte, estaba atravesando uno de los perÃodos más oscuros de su vida. Más allá de que toda su atención estaba dirigida a Yoko y que la banda para él habÃa pasado a un segundo plano, habÃa empezado a consumir heroÃna y durante las sesiones solÃa estar callado, paranoico y agresivo. Frente a la renuncia de George, su primera reacción fue sugerir a Eric Clapton como reemplazo. Tampoco aportó muchas ideas durante la grabación de Let It Be, como se llamarÃa finalmente el proyecto. De hecho, en el álbum hay solo dos composiciones suyas, Dig A Pony y Across The Universe, una canción que habÃan grabado en 1968 y que fue destinada a un álbum a beneficio del Fondo Mundial de la Naturaleza.
Paul habÃa tomado las riendas del grupo y era él quien lo impulsaba a seguir adelante. Sin embargo, empezaba a sentirse frustrado por el poco compromiso que estaba demostrando el resto. “No entiendo por qué ninguno de ustedes está interesado en meterse en esto. ¿Para qué es? No puede ser por el dinero. ¿Por qué están acá? Yo estoy porque quiero hacer un concierto, pero en realidad no siento mucho apoyoâ€, les planteó a los pocos dÃas de haber empezado las sesiones. Y luego les dio un ultimátum: “Solo hay dos opciones. O lo hacemos o no lo hacemos. Y quiero una decisiónâ€.
Tras el portazo, George Harrison regresó a la banda bajo la condición de dejar los estudios de Twickenham y de renunciar a la idea de hacer un recital. Se trasladaron al estudio que construyeron en las oficinas de Apple y ahà continuaron trabajando en un espacio mucho más distendido.
Además de las canciones que integrarÃan Let It Be, The Beatles ensayaron otras que terminarÃan en Abbey Road (Octopus Garden, Maxwell’s Silver Hammer) y en sus respectivos discos solistas, pero también hay mucho material que aún hoy permanece inédito. Incluso hubo lugar para repasar sus hits, hacer extensas zapadas y tocar versiones de sus temas favoritos. Asà fue cómo surgió la idea de volver a grabar One After 909, que Lennon y McCartney escribieron en su adolescencia. Ya lo habÃan hecho en 1963, pero no conformes con el resultado, el tema habÃa quedado en el olvido hasta ese momento.
La estatua de The Beatles en Liverpool (CARL RECINE/)Para mejorar el clima de las sesiones, George invitó al tecladista Billy Preston, que tocaba en la banda de Ray Charles y que los Fab Four conocieron en Hamburgo en 1962. “Es interesante lo bien que se comporta la gente cuando hay un invitado. De pronto todos se estaban portando de maravilla. Tener a un quinto músico fue suficiente como para romper el hielo que habÃa entre nosotrosâ€, recordó el guitarrista en Anthology. Lo cierto es que Preston es el único músico cuyo nombre fue reconocido en un álbum de The Beatles. Ni siquiera Clapton cuando tocó en While My Guitar Gently Weeps del Ãlbum Blanco aparece en los créditos.
El tecladista renovó tanto los ánimos que la idea de terminar el documental con un show en vivo volvió a cobrar impulso. En un principio habÃan pensado en lugares extravagantes, como el desierto del Sahara o un crucero en alta mar, pero la fuerza colectiva de The Beatles apenas alcanzó para que el cuarteto subiera a la terraza de sus oficinas de la calle Saville Row en Londres y, en pleno horario de oficina, diera su última presentación en vivo. “Era más fácil que ir a otro ladoâ€, justificó George.
El recital duró apenas 42 minutos, hasta que las fuerzas de seguridad les exigieron parar. “Siempre me sentà decepcionado con la policÃaâ€, recordó Ringo. “Yo querÃa que me llevaran preso al grito de ‘¡aléjense de la baterÃa!’â€. Paul coincide en que una detención hubiera sido un “gran final†para la pelÃcula.
The Beatles - Don't let me down (Infobae)A excepción de Get Back, que fue lanzado como simple con Don’t Let Me Down como lado B, el resto del material fue encajonado y quedó en un limbo hasta el estreno del largometraje. La banda se desentendió del proyecto y le dio las cintas al ingeniero Glyn Johns para que tome las 140 horas de grabación, elija las mejores tomas y las ensamble de manera coherente en un álbum que finalmente fue rechazado. Estas primeras mezclas los hizo sentir expuestos, “con los pantalones bajosâ€, como señaló John, y los motivó a intentarlo de nuevo. De hecho, para el autor de Imagine, haber lanzado la versión original de Let It Be, que era tan “honesta†que desnudaba todos sus errores, hubiera roto el mito que envolvÃa a The Beatles. “Terminamos grabando rápidamente un material impecable para preservarloâ€, explicó.
Casi por inercia, se reencontraron en el estudio tres semanas después de haber terminado las fatÃdicas sesiones de Get Back para empezar I Want You (She’s So Heavy), una ambiciosa composición de Lennon que serÃa parte Abbey Road. Para ese momento, la polÃtica de no hacer sobregrabaciones que tanto los habÃa cansado, habÃa quedado atrás. En abril, su amistad se antepuso a las diferencias que tenÃan en ese momento y Paul y John se juntaron para registrar The Ballad Of John And Yoko y terminar “You Know My Name (Look Up The Number), una canción que tenÃan inconclusa desde 1967. Los demás se unieron dÃas más tarde para hacer Old Brown Shoe de George Harrison y confeccionar las maquetas de otros temas nuevos.
A mitad de 1969 comenzaron la grabación de Abbey Road, otra vez con George Martin como productor, a quien le prometieron que iban a trabajar como lo hacÃan antes, es decir, con profesionalismo y sin peleas. A pesar de la lucha interna que se habÃa desatado entre ellos, el cuarteto de Liverpool intentó sobreponerse y volver a trabajar de conjunto. Como observó Philip Norman en la biografÃa que escribió de Paul McCartney, “la música funcionaba como una especie de amnesia curativaâ€.
Allen Klein junto a Yoko y JohnSon muchos los factores que llevaron a la separación de The Beatles, pero uno de los más importantes fue el manejo de Apple Corps. Luego del fallecimiento de su manager Brian Epstein en 1967, la banda decidió que ellos mismos debÃan dirigir su empresa. Como ninguno sabÃa hacerlo, su administración resultó desastrosa y, si no llamaban a alguien que ordenara las cuentas, caerÃan en bancarrota. Paul McCartney querÃa que su suegro y su cuñado, Lee y John Eastman, prestigiosos abogados del ambiente musical en los Estados Unidos, se encargaran de los asuntos del grupo. Del otro lado, John, George y Ringo se inclinaron por Allen Klein, quien se convirtió en el manager de The Beatles el 3 de febrero de 1969.
Klein fue una de las figuras más controversiales de la historia del rock. Gracias a él, muchos artistas lograron mejores condiciones con los sellos discográficos, que hasta ese momento ofrecÃan contratos abusivos. Sin embargo, sus agresivas técnicas de negociación muchas veces rozaban lo mafioso. Su secreto se basaba en crear una compañÃa que actuara de intermediaria entre el músico y la discográfica y, a largo plazo, quedarse con los derechos de las canciones. A pesar de las advertencias de The Rolling Stones, que habÃan perdido parte de su catálogo en las garras de Klein, tres cuartos del grupo decidió que él era el tipo duro que necesitaban para resolver sus problemas financieros.
Poco después de haber terminado Abbey Road, John Lennon aceptó tocar en vivo en un festival de Rock And Roll en Canadá y armó la primera encarnación de la Plastic Ono Band con Yoko, Eric Clapton, el baterista Alan White (que luego integrarÃa Yes) y el bajista Klaus Voormann, un viejo amigo de The Beatles. Fue en ese concierto que decidió renunciar a la banda que habÃa formado más de una década atrás y con la que habÃa cambiado al mundo para siempre.
Durante el proceso, George Harrison renunció a la banda (Shutterstock) (David Magnus/Shutterstock/)Al regresar a Inglaterra, el músico comunicó su decisión al resto de sus compañeros y a Allen Klein, a quien puso en un aprieto. El nuevo álbum estaba por salir y el manager habÃa renegociado un importante incremento de regalÃas con el sello Capitol, la subsidiaria de EMI en los Estados Unidos. A cambio, el cuarteto se comprometÃa en un lapso de seis años a entregar dos LPs y tres sencillos anualmente. Para no poner en peligro el nuevo acuerdo, John aceptó mantener su decisión en secreto.
La noticia fue un duro golpe para los demás, en especial para Paul, que fue el que más esfuerzos habÃa hecho por mantener unido al grupo. Durante varios meses los tres se preguntaron si todo habÃa acabado o si se trataba de un capricho temporal de John. La cuestión era que The Beatles no se podÃan separar asà sin más. Eran una corporación, por lo que, para terminar su relación definitivamente, debÃan disolver Apple.
El “divorcio†de John, como él mismo lo llamó, sumado a que en los negocios habÃa quedado en una posición minoritaria de tres a uno, sumió a McCartney en una profunda depresión. Pasó de controlar todo a ser la voz disidente en cada decisión corporativa. Se refugió en su granja en Escocia con su familia y sólo acudÃa a las oficinas de Apple cuando su presencia era imprescindible. Este alejamiento de la esfera pública desencadenó el rumor de que Paul habÃa muerto.
Un artÃculo en broma publicado en una revista estudiantil de los Estados Unidos afirmó que el deceso se habrÃa producido en 1966 en un accidente automovilÃstico y que la banda habÃa reemplazado al bajista con un actor. La noticia se propagó por todo el mundo y los que la creyeron trataron de encontrar pistas que la confirmaran en los discos de The Beatles, en especial en la portada de Abbey Road. Cuando unos periodistas de la revista Time fueron a Escocia para corroborar la información, encontraron a McCartney, que les dijo que The Beatles se habÃa terminado. A pesar de semejante tÃtulo, nadie le prestó demasiada atención, ya que lo importante era que el autor de Yesterday estaba vivo.
Lo único que pudo sacar a Paul adelante fue la música y, gracias al impulso de su esposa Linda, empezó a grabar en la soledad de las Tierras Altas de Escocia su primer álbum solista.
Mientras tanto, Allen Klein pensaba estrategias para cumplir con el lucrativo contrato que el grupo habÃa firmado con Capitol, a pesar de que, en los hechos, se habÃa separado. Si habÃa algo que estaba claro era que The Beatles no iba a continuar sin Lennon. “Yo empecé la banda y yo la desarmé. Tan simple como esoâ€, admitirÃa tiempo después. Lo único que se le habÃa entregado al sello estadounidense aparte de Abbey Road era un compilado titulado Hey Jude. Era cuestión de tiempo para que la noticia de la ruptura saliera a la luz, por lo que el manager debÃa exprimir al máximo el material que tenÃa disponible para poder sacar provecho de las jugosas regalÃas que la subsidiaria de EMI habÃa acordado pagar.
The Beatles - Get Back (Infobae)AsÃ, Klein decidió que habÃa que reflotar el proyecto de las sesiones de Get Back y estrenar la pelÃcula que habÃa dirigido Michael Lindsay-Hogg con su respectiva banda de sonido. Al director, que habÃa pensado el documental para televisión, se le pidió que lo adaptara para su proyección en cines. De esta forma, The Beatles cumplÃan de una vez con dos obligaciones que tenÃan pendientes: mientras que el álbum servirÃa para mantener a Capitol satisfecho, el film darÃa por terminado su contrato con la productora United Artists, con quien habÃan realizado A Hard Day’s Night y Help!. El cuarteto debÃa hacer tres pelÃculas y ni Magical Mystery Tour ni Yellow Submarine cumplÃan con las exigencias de la productora, por lo que con Let It Be finalmente evitarÃan un problema legal.
Si bien el film de Lindsay-Hogg se centraba en cómo The Beatles iban dando forma a sus composiciones durante los ensayos, habÃa dos canciones que no habÃan sido capturadas con la calidad suficiente y que requerÃan ser grabadas nuevamente. Con John ya fuera de la banda, los otros tres se juntaron el 3 y el 4 de enero de 1970 para su última sesión en conjunto. Allà registraron I Me Mine y le hicieron algunos retoques a Let It Be, que salió como simple en marzo junto a You Know My Name (Look Up The Number) como lado B. Fue en ese perÃodo que Paul llamó a su antiguo compañero para contarle que él también renunciaba y que iba a editar un álbum en solitario.
La salida de McCartney, el debut de Paul, hirió de muerte a la banda. Él habÃa acordado informalmente con Neil Aspinall, el director ejecutivo de Apple, que su fecha de salida era el 17 de abril. Sin embargo, eso entraba en conflicto con el lanzamiento del primer disco de Ringo Starr –Sentimental Journey, una colección de los standards favoritos de su mamá en el que Paul habÃa colaborado- y con Let It Be. Tanto Allen Klein como sus tres compañeros le habÃan exigido que lo postergara para junio, pero Macca se mostró intransigente. Al final, se acordó adelantar la edición del LP de Ringo a marzo y retrasar para mayo la edición de Let It Be, en coincidencia con el estreno de la pelÃcula.
Lo que desató el torbellino que aceleró el final de The Beatles fue que Paul, negado a dar entrevistas para promocionar su álbum, decidió incluir en su interior un cuestionario en el que dejaba entrever que su relación con la banda habÃa terminado, al menos en el corto plazo:
P: ¿Estás planeando un nuevo álbum o single con The Beatles?
R: No.
P: ¿Es este álbum un descanso de The Beatles o el comienzo de una carrera solista?
R: El tiempo lo dirá. Un disco solista significa que es el comienzo de una carrera por mi cuenta, y no hacerlo con los Beatles significa que es un descanso. Entonces, es ambas cosas.
P: ¿Tu ruptura con The Beatles es temporal o permanente, debido a diferencias personales o musicales?
R: Diferencias personales, diferencias comerciales, diferencias musicales, pero sobre todo porque la paso mejor con mi familia. ¿Temporal o permanente? Realmente no lo sé.
P: ¿Prevé un momento en que Lennon y McCartney se conviertan nuevamente dupla compositiva?
R: No.
Los ejemplares de promoción de McCartney fueron enviados a la prensa una semana antes de su lanzamiento, pero el diario sensacionalista Daily Mirror obtuvo una copia el dÃa anterior y la portada de su edición del 10 de abril afirmaba en una tipografÃa de gran tamaño: “Paul deja a The Beatlesâ€. El tÃtulo sacudió los cimientos de las oficinas de Apple, donde la información fue desmentida de inmediato. John estaba furioso porque él querÃa ser quien anunciara la separación del grupo. Paul le habÃa arrebatado esa posibilidad y encima lo habÃa utilizado como estrategia para publicitar su álbum. De hecho, McCartney siempre fue cuestionado por el contexto en el que dio la noticia y muchos lo vieron como un oportunista que quiso llamar la atención para poner su trabajo por encima del de The Beatles, que verÃa la luz el mes siguiente. En definitiva, la disolución de la banda también fue una cuestión de ego, el mismo ego que señalaba George en I Me Mine y que habÃa destruido su relación.
Let It Be, el álbum que acompañarÃa a la pelÃcula del mismo nombre, iba a ser una selección de las mejores canciones interpretadas durante las sesiones de Get Back. Como las mezclas que habÃa hecho Glyn Johns habÃan sido rechazadas, Klein contrató a espaldas de Paul y por pedido de Lennon al productor Phil Spector, que acababa de producir su sencillo Instant Karma.
Spector era uno de los productores más prestigiosos de la época y es uno de los más importantes de la historia del pop. Con su “pared de sonido†–una técnica que consistÃa en grabar capas de instrumentos para generar un efecto sinfónico- habÃa revolucionado los ’60, en especial de la mano de The Ronnettes y sus hits Baby I Love You y Be My Baby. Klein le dio libertad absoluta para manipular Let It Be y, sin la supervisión de ningún Beatle, rompió con el concepto inicial de hacer un álbum “honestoâ€. La versión final está plagada de ediciones, sobregrabaciones, coros y arreglos orquestales.
The Beatles - Let it be (Infobae)George, Ringo y John se mostraron satisfechos con el trabajo que hizo el productor. Para Lennon, “recibió la peor pila de porquerÃa mal grabada con el ambiente más repugnante que habÃa y sacó algo de todo esoâ€. Pero Paul, al escuchar lo que habÃa hecho con sus canciones, en especial con The Long And Winding Road, puso el grito en el cielo. Al principio le restó importancia. Estaba demasiado ocupado con su proyecto solista y no querÃa abrir un nuevo foco de conflicto. Pero luego de la pelea que habÃa generado la fecha de salida de McCartney, exigió a través de una carta que se bajara el volumen de los arreglos de Phil Spector y que se pusiera a la banda en primer plano. Como se puede escuchar en el tercer volumen de Anthology, Paul habÃa pensado esa canción como una balada de piano al estilo de Ray Charles que no requerÃa más instrumentación que la que ya le habÃa dado el cuarteto en su registro original. En la visión del músico, al agregarle orquesta y coros, el productor desnaturalizó la esencia misma de la composición, cuya letra está inspirada en las dificultades que atravesaba la banda luego de la grabación del Ãlbum Blanco.
El reclamo llegó tarde y no habÃa vuelta atrás. Klein habÃa decidido que la salida del LP no podÃa postergarse más y que el proceso de producción ya habÃa terminado. Macca nunca se recuperó de la alteración que sufrió su obra a sus espaldas y recién sanó esa herida en 2003 cuando editó Let It Be… Naked, su propia remezcla del álbum, tal como hubiese querido que saliera el 8 de mayo de 1970.
Para cuando se estrenó el film el 13 de mayo de 1970, The Beatles ya estaban separados y todo el mundo tuvo la oportunidad de ver en pantalla grande cómo su vÃnculo se habÃa hecho trizas. Let It Be ganó un Oscar a Mejor Canción Original, pero ninguno de ellos fue a recibir el premio. Por su parte, el álbum, cuya portada estaba compuesta de una foto individual de cada integrante dividida por un estricto fondo negro, fue un éxito comercial.
En la tapa de "Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band"Durante ese año los cuatro editaron sus respectivos trabajos en solitario y en la vÃspera de Año Nuevo, McCartney llevó a los tribunales a sus ex compañeros para disolver la sociedad de una vez por todas, cosa que logró en 1975, tras una compleja y larga batalla legal en la que los otros tres Beatles terminaron echando y demandando a Allen Klein. Entre los argumentos que esgrimió Paul para separar formalmente al grupo estaban los cambios que Spector hizo a The Long And Winding Road sin su autorización.
Cuando The Beatles irrumpieron en Inglaterra a fines de 1962 con Love Me Do iniciaron una revolución sin precedentes en la historia del pop. Dos años más tarde, la BeatlemanÃa explotó en los Estados Unidos y de ahà se expandió al resto del planeta. Pocas bandas evolucionaron tanto en tan poco tiempo. Cada álbum de los Fab Four, lleno de experimentos y exploraciones sonoras, es el punto de partida de géneros musicales que se desarrollaron años más tarde, desde el punk hasta el heavy metal, pasando por el rock alternativo y la música electrónica.
Como señaló el músico y escritor Bob Stanley, con su separación, la década del ’60, uno de los periodos más creativos del pop moderno, terminó de golpe. Ellos habÃan guiado al resto y antes de disolverse dejaron los cimientos para lo que vendrÃa después. Ahora que el mundo ya no los tenÃa, nadie sabÃa hacia dónde ir. “Todo parecÃa bañado en grisesâ€, afirmó Stanley.
Let It Be es un álbum que estaba destinado a quedar en las sombras a pesar de que contiene grandes canciones, pero su salida terminó siendo el epitafio amargo de la banda: “Déjalo serâ€, cantaba Paul McCartney mientras todo se desmoronaba. El LP rezaba en su contratapa que se trataba de una “nueva fase†de The Beatles y era cierto. Luego de su salida, los cuatro encararon sus propias carreras solistas, pero la magia se habÃa terminado y nunca más pudieron superar lo que habÃan hecho juntos en menos de diez años: alrededor de doscientas canciones que resisten el paso del tiempo y que constantemente son redescubiertas por las nuevas generaciones.
Pocas bandas han hecho tanto por la humanidad como The Beatles. “Creo que le dimos cierto tipo de libertad al mundoâ€, reflexiona Paul. “Nuestra música era positivaâ€, piensa Ringo. A lo que George agrega: “Les dimos el sentimiento de que hay un dÃa soleado por delanteâ€. John, por su parte, siempre le restó importancia a la separación del grupo. “Están todos los discos si quieren recordarnos, todas esas grandes cancionesâ€, concluye en Anthology.
Ya pasaron cincuenta años de su último trabajo, pero nunca hay que olvidarse de que todo lo que hicieron está ahÃ, disponible para para deleitarse y revisitarlo en cualquier momento. Let It Be no es más que el final del largo y sinuoso camino que llevó a The Beatles a convertirse en la banda más importante de la historia, un faro que, aún hoy, continúa encendido.
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“Abbey Roadâ€, el álbum que marcó el final de los Beatles y el comienzo de una era
