La pandemia de Covid-19 debilita a los gobiernos democráticos y fortalece las dictaduras en América Latina
(Reuters) (RICARDO MORAES/)Ante la pandemia del Covid-19 la mayorÃa de los gobiernos han aplicando normas de excepción con cuarentenas y confinamientos, muchos criticados por su reacción tardÃa...
(Reuters) (RICARDO MORAES/)
Ante la pandemia del Covid-19 la mayorÃa de los gobiernos han aplicando normas de excepción con cuarentenas y confinamientos, muchos criticados por su reacción tardÃa, otros señalados por haberlas aplicado parcialmente, mientras crecen la crisis económica y el descontento social. En América Latina hay diferencias sustanciales entre los paÃses con democracia y las dictaduras con hechos que muestran que la pandemia está debilitando gobiernos democráticos y dando oportunidad de permanencia a las dictaduras.
Muchas de las medidas para evitar la propagación de la enfermedad son disposiciones de excepción que restringen libertades y derechos fundamentales de la persona. Con la intención de proteger los derechos a la vida y a la salud, los gobiernos han dispuesto la limitación o suspensión temporal del derecho la libre circulación afectando la libertad, el derecho al trabajo, el derecho a la educación, la libertad de reunión y en algunos casos hasta el derecho a la alimentación.
En la América Latina con democracia o que tratan de recuperar esa condición, la mayorÃa de los paÃses como Perú, Chile, Argentina, Colombia, Ecuador, Bolivia, Panamá, Costa Rica, El Salvador, Guatemala y otros, han establecido cuarentenas y confinamientos generales con imposición de sanciones y uso de la fuerza para su cumplimiento, lo que ha generado inquietudes por un avance del “autoritarismo con pretexto del coronavirusâ€. Otros paÃses como México y Brasil, cada uno de acuerdo a la posición polÃtica de su presidente, han demorado y aplicado parcialmente este tipo de medidas, siendo objeto de grandes crÃticas.
La América dictatorial castrochavista padecÃa una grave crisis económica y social previa al coronavirus. Cuba en “nuevo periodo especialâ€, Venezuela en “crisis humanitaria†y Nicaragua en “crisis generalâ€. Ahora usan la pandemia para asegurar sus regÃmenes con pedidos de cese de sanciones internacionales y aplican mayor opresión interna con mas presos polÃticos y mayor represión. Conspiran contra las democracias de la región en la continuidad de su plan del foro de Sao Paolo y lucran con la cooperación internacional y la trata de personas con “médicos esclavos†de Cuba.
Una diferencia central entre los paÃses con democracia y las dictaduras es la “libertad de prensaâ€. Los regÃmenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua controlan, manipulan y falsifican la información como parte de su metodologÃa, presentan datos no creÃbles de bajos contagios y fallecimientos o exitosas curaciones pese a las malas o inexistentes condiciones de sus sistemas de salud, el mal estado de alimentación, pésimas condiciones sanitarias y las pocas o ninguna medida de atenuación o tratamiento.
En democracia todas las acciones deben estar enmarcadas en la ley, existe división e independencia de poderes y los gobernantes terminarán rindiendo cuentas incluso por los “procedimientos de excepciónâ€. El liderazgo en democracia depende del sentir de los ciudadanos, cuya aceptación o rechazo influye para sostenerse en el gobierno y es vital para elecciones. Casos de corrupción ya son públicos y han producido crisis y renuncias de ministros y altos funcionarios. Hay crecientes dudas sobre la transparencia en el manejo de recursos en diversos paÃses.
En un contexto de incertidumbre y miedo en el que el mundo aprende a lidiar con la pandemia, es urgente el equilibrio entre la polÃtica, la salud y la economÃa, pero la baja en la aceptación y popularidad de los gobernantes democráticos que se presenta como una constante inevitable no ayuda. Con descontento social creciente y crisis económicas aceleradas, se han creado en América Latina escenarios propicio para la conspiración castrochavista que busca desestabilizar y si es posible derrocar gobiernos, en sus objetivos ya operativos y confesos desde al año pasado en Brasil, Colombia, Ecuador, Chile, Bolivia y mas.
La pandemia del Covid-19 tiene a los ciudadanos como sujetos pasivos de los necesarios avances de la ciencia mientas se experimentan tratamientos, medicinas y se busca la vacuna. En el tema polÃtico, las cuarentenas y confinamientos son solo parte de otro proceso de experimentación cuyos resultados -positivos o negativos- se determinarán cuando pase la pandemia. Hay gobiernos democráticos que están flexibilizando como Uruguay y Costa Rica, pero otros que persisten en la rigidez.
El infectólogo sueco Johan Giesecke afirma que “no hay evidencia cientÃfica para la mayorÃa de las restricciones que están tomando los paÃses†y advierte un grave resultado: “…la enfermedad y las muertes son un gran riesgo, pero las consecuencias polÃticas creo que son peoresâ€.
*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy
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