No podemos esperar a que sea seguro levantar cuarentena: F. Flam
(Bloomberg) -- Funcionarios estadounidenses han socavado las esperanzas de una reapertura económica exitosa porque han confundido los mensajes públicos, sin explicar claramente por qué se...
(Bloomberg) -- Funcionarios estadounidenses han socavado las esperanzas de una reapertura económica exitosa porque han confundido los mensajes públicos, sin explicar claramente por qué se impusieron estrictos confinamientos en primer lugar. No han logrado comunicar lo que las cuarentenas están logrando para nosotros, y mucho menos qué criterios deberÃan usarse para levantarlas.
Es intuitivo pensar que debe haber enormes beneficios para algo que aplasta las empresas y los sueños profesionales, crea largas filas en los bancos de alimentos, interrumpe la educación e impone, para aquellos encerrados solos o con familiares abusivos, un costo psicológico brutal. Y, sin embargo, habÃa principalmente un objetivo relativamente limitado: evitar que la transmisión se disparara tan bruscamente que los hospitales se desbordaran de pacientes (como beneficio secundario, la enfermedad deberÃa ser menos mortal con el tiempo a medida que los médicos mejoran su capacidad para tratarla).
Mantener a las personas separadas a través del distanciamiento social voluntario o los mandatos de quedarse en casa no puede vencer al virus; no desaparecerá hasta que una parte de la población desarrolle inmunidad. Una vez que se levanten los confinamientos, los casos aumentarán aquà y allá. Eso siempre iba a ser cierto. Pero siempre y cuando los hospitales no se llenen, las cuarentenas pueden haber cumplido su propósito.
El mensaje público ha sido erróneo, dice el consultor de comunicación de riesgos Peter Sandman. Ya sea en MSNBC o Fox, a los espectadores se les dice que los confinamientos deberÃan levantarse cuando “sea seguroâ€.
“Eso es inalcanzableâ€, dice Sandman, coautor, junto con su colaboradora y esposa Jody Lanard, de un informe del 6 de mayo sobre la comunicación durante la crisis de COVID-19 para los Centros para la Investigación y la PolÃtica de Enfermedades Infecciosas (CIDRAP, por sus siglas en inglés).
Sandman dijo muchas cosas proféticas cuando lo entrevisté sobre la COVID-19 a principios de febrero. HabÃa anticipado que el virus se propagarÃa por todo el mundo y la perturbación que causarÃa. Pero no anticipó cuánto arruinarÃan los lÃderes polÃticos y de salud pública la situación.
“Estábamos horrorizadosâ€, dice, refiriéndose a sà mismo y a otros en el negocio de la comunicación de riesgos, cuando Estados Unidos no organizó las pruebas y el seguimiento de contactos temprano. Luego, los lÃderes recurrieron a medidas que eran tanto draconianas como impotentes. Hubo muchos planes de preparación elaborados durante anteriores pandemias, y ninguno de ellos incluÃa confinamientos masivos.
El mensaje de “aplanar la curva†es pegadizo, pero puede implicar erróneamente que esta pandemia subirá y disminuirá con un solo pico. Los epidemiólogos dicen que es más probable que la enfermedad se expanda a un segundo pico grande o suba en colinas intermitentes durante varios años. La idea general de aplanar la curva es distribuir las infecciones durante un año (o más), en lugar de semanas o meses. Eso puede salvar vidas al evitar que cualquiera muera por falta de atención hospitalaria.
Es un mensaje matizado para transmitir, sin duda. “Ninguna de cada cien personas entiende la distinción entre prevenir una muerte y posponer una muerteâ€, dice Sandman. Cuando se impuso la cuarentena en Wuhan, dice: “pensamos que era una horrible aberración chinaâ€.
Parte de la confusión puede provenir del éxito en China, donde el Gobierno pareció “aplastar†la curva con medidas de confinamiento decisivas. No obstante, hubo mucho más que eso.
Durante esos confinamientos, hubo pruebas intensas y seguimiento de contactos para poner en cuarentena a las personas con más probabilidades de estar infectadas. Las personas infectadas fueron obligadas a ir a instalaciones especiales, pasando un par de semanas lejos de sus familias, con base en la evidencia de que el virus se propaga principalmente en los hogares. Al centrarse en dónde era más probable que estuviera el virus, en lugar de tratar a todos como igualmente infecciosos, pudieron reducir su tasa de infección.
Ningún estado o ciudad en EE.UU. ha tenido un nivel cercano a ese en cuanto a pruebas, rastreo o cuarentena centrada.
Aun asÃ, algunos confinamientos locales pueden haber salvado vidas. Eran claramente necesarios en la ciudad de Nueva York, por ejemplo, donde los casos explotaron en marzo. Sandman dice que eso no deberÃa haber sido necesario si EE.UU. hubiera utilizado sus semanas de advertencia a principios de año para establecer pruebas y rastreo contactos allÃ, y para preparar los hospitales.
“Era demasiado tarde en Nueva York, pero no era demasiado tarde en Dakota del Surâ€, dice Sandman, o en la mayorÃa de las otras partes del paÃs donde no habÃa evidencia de una explosión inmediata. Eso no significaba ignorar el problema en otros lugares. La falta de pruebas hizo que fuera difÃcil descartar nuevos picos en cualquier lugar, pero en opinión de Sandman, la mayorÃa de los lugares habrÃan estado mejor con el distanciamiento social voluntario, la cancelación de grandes eventos, la preparación de hospitales y hogares de ancianos, las pruebas enfocadas y el seguimiento de contactos, o incluso el seguimiento de contactos solo, poniendo en cuarentena los contactos de personas con sÃntomas similares a los de la gripe.
Hoy en dÃa, los polÃticos en muchas áreas están utilizando esta caÃda en el número de infecciones como un barómetro para reabrir sus economÃas, aunque los estadÃsticos consideran que no tienen mayor significado. Los lÃderes instintivamente quieren atribuirse el mérito de aliviar el sufrimiento del público, pero el factor decisivo ahora está sobre sus hombros: ¿tienen un plan para realizar pruebas a los trabajadores de hogares de ancianos y de atención médica con regularidad? ¿Tienen un plan para el seguimiento de contactos? ¿Hay alguna manera de monitorear el virus a través de un muestreo aleatorio?
Suecia adoptó un enfoque más sostenible: canceló grandes reuniones pero mantuvo la economÃa en funcionamiento mientras intentaba proteger a las personas con más probabilidades de enfermarse gravemente. No hubo confinamientos obligatorios. Sandman dice que eso era lo que esperaba aquÃ. “Suecia solo se ve extraño y extremo porque el resto del mundo hizo algo extraño y extremoâ€.
Y sin embargo, Suecia tiene una tasa de mortalidad más alta que sus vecinos, advierte la profesora de epidemiologÃa de Harvard Caroline Buckee. Una enfermedad de propagación más lenta necesita infectar a menos personas para alcanzar la inmunidad de rebaño, dice, siempre que ciertos supuestos sobre la duración de la inmunidad sean correctos. Buckee dice que la gente deberÃa esperar para aventurarse hasta que haya planes para lidiar con futuros picos, incluidas las pruebas y el seguimiento de contactos y el aumento de la capacidad hospitalaria.
Se suponÃa que los confinamientos eran una medida provisional para permitir que los funcionarios lentos implementaran esos planes, no una solución a largo plazo. Los epidemiólogos tienden a centrarse en lo que salvará la mayor cantidad de vidas de una enfermedad dada a cualquier costo, pero Buckee admite que mantener a todos dentro de sus hogares hasta que haya una vacuna no es una opción que alguien esté considerando seriamente.
Las medidas estrictas de cuarentena son buenas para proteger a los funcionarios públicos de parecer responsables de cualquier muerte. También, hasta cierto punto, atribuyen al público la culpa de las infecciones continuas: cualquier aumento en los casos se puede atribuir al incumplimiento de normas tan estrictas que incluso epidemiólogos y funcionarios de salud han sido sorprendidos incumpliéndolas.
Aquellos que desean eliminar las cuarentenas no necesariamente niegan la gravedad de la enfermedad. Nuestra seguridad no puede ser comprada con más sufrimiento. En este punto, hemos hecho nuestra parte, y la seguridad pública depende de lo que hayan hecho las autoridades de salud y los polÃticos con el tiempo que hemos ganado. Ahora depende de ellos.
Nota Original:We Can’t Wait Until It’s Safe to Lift Lockdowns: Faye Flam
©2020 Bloomberg L.P.
